Labrador Retriever, una raza de cualidades

Labrador Retriever, una raza de cualidades

Si lo que busca son virtudes como fidelidad, nobleza, inteligencia, resistencia y docilidad con los niños, reunidas en un solo perro, el Labrador Retriever es una de las mejores opciones en el mundo canino.

Pueden ser sus orígenes los que le hayan dado tales atributos. Aunque solo desde el siglo XVI aparecen en la literatura, al parecer vivieron mucho tiempo antes en la Isla de Terranova.

Nadie sabe con certeza de dónde venían, pero en el siglo XVII llegaron a Inglaterra en los barcos pesqueros, donde ayudaban a tirar de las redes, aprovechando su habilidad en el agua.

Allí, la nobleza inglesa los adopta como propios gracias a que son excelentes recogedores de presas incluso aves de buen tamaño y mantienen un alto nivel de concentración, no se lanzan sin que el amo lo indique y, sobre todo, por su máxima inteligencia.

Cómo es físicamente? Las características físicas de un Labrador Retriever son importantes a la hora de adquirir canes puros. También para hacer un seguimiento casero de su desarrollo.

El color normal es negro o dorado; el chocolate es una variación genética que resulta de cruzar los dos tonos y, por ser un caso fortuito de la naturaleza, no se puede garantizar que la descendencia lo conserve.

La alzada (medida de piso a lomo) es de 62 centímetros; 31 kilogramos de peso; cráneo y pecho anchos, las orejas no tanto; la cola es cónica y ancha en la base similar a la de las nutrias y no debe sobrepasar el corvejón.

Un buen ejemplar tiene huesos fuertes, trompa ancha y corta; los machos son un poco más grandes que las hembras, cada uno tiene facciones características de su propio sexo.

La pubertad de las hembras se da a los 7 meses pero el cruce solo es conveniente al tercer celo. En los machos se presenta hacia los 10 meses, pero la monta se recomienda cuando cumpla dos años.

Así mismo, el borde de los párpados y la nariz deben ser café oscuro; cuando son rosados tienen predisposición al cáncer de piel , dice Jair Jaramillo, veterinario y criador canino.

Los cuidados básicos Por sus cualidades innatas (juguetón, resistente y cariñoso, entre otras), el Labrador Retriever necesita de mucho ejercicio físico para quemar la energía y mantenerse en forma. Caminatas, juegos de llevar y traer con el hocico y persecuciones diarias son algunos ejemplos.

Lo que no implica que el dueño sea esclavo del can; es suficiente con llevarlo a comprar el pan a un sitio más alejado, pedirle que traiga las pantuflas, el periódico o su propio plato para comer.

Es importante llevarlo a campo abierto una vez a la semana, para que se ejercite a sus anchas, y a lagos o ríos para que disfrute de su mayor placer: nadar y bucear.Pero ojo con la calidad del agua porque las pequeñas heridas cutáneas pueden convertirse en abscesos serios causados por infecciones adquiridas en aguas reposadas y contaminadas.

El aseo del pelo también es clave. El cepillado es una tarea semanal, así como el baño seco; el baño general, cada dos meses. Sin embargo, los tiempos pueden variar dependiendo del grado de suciedad del can.

Alimentación y salud Los Labradores Retriever tienden a ser obesos por su glotonería pero no se puede olvidar que necesitan alimentos energéticos para suplir sus niveles de actividad física.

Lo más recomendable es proporcionarles concentrados muy equilibrados y con baja cantidad de calorías; la tabla nutricional indicará la cantidad de alimento para cada animal. No hay que olvidar que una buena cantidad de agua fresca nunca sobra.

Así mismo, según la Sociedad Colombiana de Labradores, es conveniente darles vitaminas y calcio a los cachorros para que crezcan con huesos fuertes. Una purga anual es ideal para perros caseros y dos para los de fincas.

Los labradores son animales muy sanos, aunque en su etapa de cachorros son atacados frecuentemente por la parvovirosis. Algunos ejemplares sufren de displasia de cadera, malformación que produce cojera, cansancio y dolor en el momento de la monta o problemas en el parto. Lo más recomendable antes de adquirir un can es consultar con el veterinario.

Los accidentes son más bien frecuentes en la raza, a causa de su hiperactividad. Algunas veces olvidan que están en las terrazas y se lanzan al vacío en busca de objetos y se provocan fracturas; también se tragan las pelotas , agrega Jair Jaramillo.

Bienvenido a casa! Muchas familias deciden regalarse un perro cuando su hijo llega al año de edad; el punto es qué raza escoger. Importante decisión, sobre todo si se tiene en cuenta que aún el pequeño no controla su fuerza ni su curiosidad.

Es imprescindible que el nuevo miembro de la familia sea cariñoso, tranquilo y que tenga excelentes relaciones con el pequeño; es decir, un buen niñero como el Labrador Retriever.

En ese momento, el cachorro Labrador tendrá unos cuatro meses y podrá soportar los excesos de cariño del bebé. Un año después el can estará en capacidad física de aguantar los jalones de orejas y bigotes, la monta a caballo y hasta el juego de los odontólogos .

Cuando se sienten cansados de los juegos infantiles, los Labradores simplemente se van a otro lugar.

Esta predisposición comunitaria es la que se explota en el trabajo social. La fortaleza y habilidad de sus mandíbulas lo convierten en un elemento supremamente útil para las personas discapacitadas por ceguera e inmovilización de miembros. Ellos pueden recuperar las llaves u objetos que se caen al piso con la ayuda de los canes.

También son muy usados por los entes oficiales en el hallazgo de explosivos y narcóticos; especialmente porque asimilan muy rápido el entrenamiento.

Sin embargo, por su capacidad social, estos canes necesitan de mucha compañía y cariño. Cuando se sienten abandonados o desplazados pueden huir de casa en busca de nuevos amos como los niños que juegan en parques cercanos y los invitan a hacer parte de sus aventuras.